Por costumbre suelo andar por la vida siempre de labio rojo o frambuesa. Alguna vez tonteé con la idea de pasarme a los nudes pero cada vez que lo hacía tenía "al típic@" diciéndome que me hacía mala cara ese color... así pues acabé dandome por vencida.
Y ahí se abre el por qué tendremos que hacerle
caso al primero que no le guste nuestro pelo, maquillaje
o ropa, con que nos guste a nosotros ya va perfecto
¿no?




