jueves, 13 de febrero de 2014

La city

Cuando empecé en este nuevo puesto y en esta nueva ciudad muchos me metieron miedo y me preguntaron si sabía donde me metía. 3 meses después el balance es más que positivo. 

Es asombroso lo cariñosa que es la gente en la ciudad. Nunca me habían abrazado y besado tanto, ni interesado tanto por mi y mis intereses.  

Lo que peor llevo de la ciudad es las personas que te abordan cuando vas por las calles, hablando claro los que van pidiendo dinero, tanto las personas pobres que se te parte el corazón, como las personas que se ve que están enganchadas a las drogas o alcohol que han acabado también en las calles, y también los de las Ongs que casi se te cruzan en el paso y si no les atiendes para colmo te faltan al respeto. Al final he optado por ir al trabajo por calles traseras que va uno más tranquilo al final. 

No he tenido mucho tiempo para manualidades aunque si me he estrenado usando cemento blanco para arreglar los huecos de la ducha de mi casa de alquiler nueva (se me colaban bichitos por ahí) y ha quedado demasiado bien para no haberlo hecho nunca. El señor de la ferretería me quería vender silicona pero gracias a un señor de la cola compre el cemento que me dijo que la silicona al final siempre de caía. Y tengo que decir que el efecto del cemento es maravilloso y limpio. 

Aparte tengo dos sillas de mimbre pendientes de restaurar. Este finde estoy libre así que tratare de comenzar con ellas!!! 

Feliz jueves ;)

1 comentario:

  1. Jejejeje, pues si te hubieras tenido que ir a Madrid o New York, no te dejan jajaja.

    Yo también soy de las que cogen por calles traseras huyendo de las ong jajajajajaja, y es verdad, ahora que lo dices, que se ofenden y todo, y eso que son personas contratadas, que el único interés que tienen es que cuantos más socios captan, más comisión se llevan....

    (me fui por las ramas jaja)

    me alegro de que te vaya bien en la city ;)

    besos!

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